Antes de ser un espacio de creación contemporánea, Casa Banchel fue una imprenta. De aquella época heredamos un buen número de troqueles, las matrices con las que se cortaban y plegaban cajas de cartón.
Jorge Varela los rescató en una intervención efímera y los dispuso para ser vistos desde arriba, en vista cenital desde la terraza. Pasaron de herramienta a dibujo: planos, módulos y repeticiones que solo cobraban sentido a cierta distancia.