Agenda
Residencia · Virginia Colwell & Raquel Bañón Sodini
Anamnesis, resultado de la residencia de Raquel Bañón y Virginia Colwell, fue una performance privada en tres actos sobre cómo se crea la memoria colectiva. Las artistas la desarrollaron durante su residencia en Casa Banchel, que culminó en una muestra de trabajo final.
La pregunta de partida era sencilla: hoy la memoria colectiva se construye con tecnologías digitales y se disemina sin el ritual de recordar juntos, en persona. ¿Olvidaremos pronto lo que se siente al formar parte de un ritual de memoria colectiva? ¿Qué valor único tienen las experiencias vividas en persona, en las que compartimos y construimos la memoria?
Para explorarlo, la pieza se planteó como un experimento performático que detona la co-creación de un pasado colectivo. Se convocó a grupos de seis personas que llegaron a Casa Banchel habiendo recibido instrucciones detalladas sobre la dinámica de la sesión, y que fueron designadas arquitectas de una nueva memoria. Cada uno de los tres actos investigó un aspecto del ritual de la rememoración: la colectividad, el coro, el pasado y el papel de la ficción en la construcción de la memoria. La idea era crear una memoria enraizada en el inconsciente colectivo que no ocurrió, pero que es nuestra y, por tanto, existe.
Con dos propósitos: reconectarnos empática y emocionalmente como colectivo, y criticar la forma en que hoy se ensambla la memoria colectiva, mezclando la realidad individual con la ficción colectiva.
Fotografía Raquel Bañón
Éxodo, sin título — de Origen
El 11 de septiembre de 2019 arrancó, desde las inmediaciones de Cuenca, una caravana de músicos, alfareros y pastores con destino al número 26 de la calle Santiago Estévez, en Carabanchel. El tránsito duró diez días. Cargada con media tonelada de arcilla y cien kilos de romero, y acompañada de dos carros tirados por burras, la comitiva fue produciendo por el camino un número de exvotos.
Éxodo, sin título es una escultura social y un tejido de afectos en expansión. Evoca paraísos perdidos y la capacidad de adaptación, y reflexiona sobre la transformación del paisaje y la compenetración entre campo y ciudad. Con forma de romería de extrarradio, propone un viaje sentimental que carga con la materia madre de los barrios nuevos, y usa la ficción para crear un relato colectivo en el que cabe la cultura de quienes sufrieron el gran trauma del éxodo rural de los años cincuenta.
Participaron Julia Ábalos, Frida Abella, Rebeca Allen, Luis Cabanas, Olivia Ferreira, Debora Levy, Leandro Navarro, Mateo Revillo y Ángela Tisner. El proyecto lo impulsó la asociación cultural De Origen, en colaboración con el Centro de Acercamiento a lo Rural (CAR), el barrio de Carabanchel, la Fundación Cirat y la Galería Xavier Fiol, con el apoyo de Casa Banchel y el Ayuntamiento de Madrid.
Al llegar a la linde de la ciudad, la comitiva convocó al vecindario y a otros cuerpos sociales y artísticos, y se transformó en una industria móvil y festiva: al menos 150 personas organizadas en tres grupos, un cuerpo de músicos, uno de bailarines y uno indefinido de alfareros. Durante el viaje también se emitieron, entre el 16 y el 21 de septiembre en Radio Relativa, cinco Boletines del Éxodo, grabados por Debora Levy e intercalados con fábulas de Diego Garrido.
La exposición en Casa Banchel se inauguró con la llegada de los burros y de las piezas, desplegadas ante el público. En el centro, el relicario que guardaba los exvotos creados durante la travesía; en la planta baja, la parte terrenal del viaje, con los barcos de adobe; y en la segunda planta, 16 fotografías de medio formato hechas, reveladas y escaneadas por el camino en un laboratorio nómada. Entre las obras: los Murales del Éxodo de Mateo Revillo, el Monumento al progreso de Luis Cabanas (un monolito de cemento y semillas pensado para desmoronarse y germinar), las ovejas fotografiadas por Augustin Jacob y unos theremines que se tocan sin tocar.
El País contó la llegada a Madrid el 22 de septiembre de 2019, en el artículo “Entrar a Madrid en burro”, de Sergio C. Fanjul.
Residencia · Julian Stetter
Entre el 15 de abril y el 12 de mayo de 2019, el productor musical Julian Stetter (Colonia, Alemania) pasó cuatro semanas en Casa Banchel creando y produciendo música
Durante la residencia surgieron temas que se estrenaron en Art|Banchel, dentro de la programación del festival.
Stetter publica su música en sellos como Ancient Future y Kompakt, está representado por la agencia Correspondant y es miembro de la banda VIMES. Además de su trabajo como creador de música electrónica, compone piezas para montajes teatrales y publicidad.
Residencia · Martinka Bobrikova & Óscar de Carmen
Sweet Home fue nuestra primera residencia artística. Y confesamos que, cuando Hablarenarte nos propuso ser una de las casas anfitrionas, no teníamos ni idea de lo que era una residencia artística. Fue la gente de Hablarenarte quien nos lo explicó. Se nota que aprendimos rápido, porque seguimos haciéndolas.
Sweet Home es un programa de residencias de investigación en casas particulares de Madrid, organizado por Hablarenarte con ayuda a la creación del Ayuntamiento de Madrid. Cada artista internacional pasa dos semanas viviendo en la casa de un agente cultural de la ciudad, y la idea es crear lazos compartiendo el día a día. La edición de 2018, que reunió a seis anfitriones locales entre los que estuvo Casa Banchel, se dedicó a la no productividad, entendida en positivo: no como “no hacer nada”, sino como hacer nada, con todo lo que eso tiene de elección y de tiempo propio.
Del 30 de mayo al 13 de junio de 2018, Casa Banchel acogió a Martinka Bobrikova y Óscar de Carmen, dúo artístico con base en Oslo que trabaja como Bobrikova de Carmen. Su obra se mueve entre el arte sonoro, la performance, la instalación y el vídeo, y suele tratar de comunidad, vida cotidiana y práctica nómada. Codirigen Nomad A-I-R, un programa de residencias, y han expuesto en las bienales de Odesa y de Tbilisi y en la trienal de Saitama.
Las presentaciones públicas de la edición tuvieron lugar el 12 de junio en Matadero Madrid.
Residencia · Andreas von Plotho
En marzo de 2018, Andreas Von Plotho montó su taller en Casa Banchel y lo dejó hecho un cuadro, en el sentido más literal posible.
Su método tiene poco de caballete y trabaja con el café como materia pictórica. El resultado son manchas, vetas y goteos en tonos marrones, ocres y negros que van del charco al retrato. A veces solo se intuye una figura, otras casi un gesto, cuerpos y cabezas que emergen entre las pinceladas.
Durante la residencia, el espacio fue estudio y obra a la vez. Las hojas fueron cubriendo la sala y las paredes se quedaron esperando lienzos todavía en blanco.

